jueves, 29 de abril de 2010

Dan por muerto al montañero Tolo Calafat en el Annapurna

El montañero español Tolo Calafat ha muerto en el Annapurna esta madrugada, según ha confirmado su compañero de expedición, Juanito Oiarzabal. El mallorquín se quedó atrapado en la nieve a unos 7.600 metros de altura al bajar de la cumbre de la montaña, cuando agotado y con síntomas de edemas y congelaciones no pudo seguir bajando. Sus compañeros estaban intentando montar un operativo de rescate, pero no han podido llegar a tiempo. Ni sus compañeros, ni los sherpas ni el helicóptero han podido localizarle donde se suponía que pasaba su segunda noche al raso, un lugar que ahora está cubierto por la fuerte nevada caída esta noche.
"Muy tristemente, tengo que comunicar el fallecimiento de Tolo Calafat", ha dicho en un comunicado Carolina Pueyo, la portavoz en Madrid de la expedición de la que formaban parte Calafat junto a Carlos Pauner, Juanito Oiarzábal y Javier Pérez. "He hablado a las 7:40 hora española con Carlos. Acababan de llegar él, Juanito y Horia, al campo base", explica.

Según Pueyo, "la última comunicación con Tolo fue ayer por la tarde a las 8. Entonces, según Carlos, su voz era sólo un hilo de vida. Desde el campo 4 mandaron a un sherpa hacia arriba en su busca, con oxigeno, agua, saco y medicinas. El sherpa ascendió durante 11 horas, sin encontrarlo. Ayer por la tarde noche nevó mucho en la parta alta del Annapurna y el tiempo era horrible. Esta mañana, un helicóptero con un equipo suizo experto en rescate ha podido sobrevolar, con Jorge Egocheaga, la zona donde estaba Tolo, pegados a la montaña, y no han visto absolutamente nada", cuenta.

"Después de mucho rato intentándolo, han bajado al campo 4 y han sacado a Juanito, Carlos y Horia, con cuerdas atados al helicoptero, y los han trasladado así hasta el campo base", explica Pueyo, que cuenta que lo primero que ha hecho Carlos "ha sido llamar a la familia de Tolo, desolada por la noticia". Minutos después, Juanito Oiarzábal confirmaba la noticia en directo en Radio Nacional. Los tres están siendo ahora examinados por los médicos que están en el campo base, pues sufren síntomas de congelaciones leves y problemas en la visión.

La muerte de Tolo es sumamente parecida a la del montañero Iñaki Ochoa de Olza hace dos años, que falleció tras permanecer cuatro días atrapado en su tienda y con edemas cerebrales y pulmonares también en la ladera del Annapurna. En aquella ocasión, fue también Horia Calibasanu quien se negó a abandonar a Iñaki, su compañero de cordada, y le acompañó hasta que murió.

Dos días después de pisar la cumbre

Calafat hizo cumbre en el Annapurna el martes poco antes de las cuatro de la tarde y tras seis horas de descenso, agotado y al parecer con congelaciones y un posible edema, dejó de descender cuando estaba unos 500 metros por encima de las tiendas del campo 4 y pasó la noche en la nieve junto a su sherpa, que se quedó a acompañarle.

Juanito Oiarzabal y Carlos Pauner, compañeros de expedición de Tolo, llegaron junto a Dawa Sherpa en torno a la medianoche del miércoles (hora local) a las tiendas del campo 4. Allí se encontraron con todos los miembros de la expedición coreana de Miss Oh, que también habían llegado muy tarde, y según explican los coreanos Juanito y Pauner pidieron su ayuda, que Miss Oh ofreció inmediatamente. Al parecer, varios de sus sherpas intentaron a la mañana siguiente llegar hasta el lugar donde se quedó Tolo, pero tuvieron que darse la vuelta antes de contactar con él debido al agotamiento físico que sufrían.

La operación de rescate no pudo comenzar hasta primeras horas de la mañana del miércoles, y se movilizó en varios frentes. Por un lado, desde el campo base se iniciaron las gestiones para que un helicóptero B3 pudiera subir lo más alto posible para, si pudiera, rescatar directamente a Tolo, y en caso de no poder llegar tan alto, al menos subir medicamentos y oxígeno para que reciba tratamiento lo antes posible. El helicóptero el miércoles no pudo volar por la baja visibilidad, lo que motivó que se empezara a pensar en un plan B: un rescate por tierra.
En él iban a participar, si podían por su estado físico, los compañeros de Tolo, Juanito y Carlos, que se negaron a bajar del campo 4 a la espera de un intento de rescate. también se quedó allí con ellos, dispuesto en todo momento a colaborar, el rumano Horia Colibasanu, uno de los hombres más experimentados en rescates de altura y quizá el alpinista más fuerte de todos los que en este momento están en las laderas del Annapurna, que se mostró en todo momento dispuesto a colaborar como fuera en el rescate. "Si no llega el helicóptero,yo subo a por él", decía ayer en su blog.

A ellos les iba a ayudar Jorge Egocheaga, que fue de los que bajó en mejor estado de la cumbre del Annapurna y estaba preparado para subir de nuevo al campo 4 a por Tolo. Pero al final el tiempo ha corrido contra el mallorquín, cuya vida se apagaba con cada hora que pasaba a esa altura.

El Annapurna, la montaña más temida

El Annapurna, la Diosa de la Abundancia como se la conoce en Nepal, es una de las montañas más temidas por los montañeros de todo el mundo, y también la que tiene estadísticas más trágicas. A pesar de que con sus 8.091 metros es una de las montañas más 'bajas' de los 14 ochomiles, la cantidad de avalanchas que caen en las zonas más altas de la montaña, así como los peligrosos bloques de hielo y cuellos de botella que hay en las principales rutas,la convierten en la que más accidentes sufre.

Además de Tolo Calafat, en las laderas del Annapurna han perdido la vida grandes nombres del himalayismo internacional, como Anatoli Boukreev en el año 1997, Christian Kuntner en 1995 o Iñaki Ochoa de Olza en 2008.


1 comentario:

Trekking y Aventura dijo...

A los que nos gusta la montaña nos corresponde reflexionar sobre este circo mediatico. He escrito algunas ideas en mi blog por si le interesan a alguien.
http:\\trekkingyaventura.blogspot.com
JAM